No hay nada como saber que una clase de locura invade todo tu ser desde antes, desde ahora ya para siempre. La depresión comenzó cuando tenía 5 años y fallecieron mis abuelos. Yo en ese tiempo no lo sabía, ni mis padres tampoco. Ahora lo sé, luego de 15 años de terapi casi ininterrumpida. No me quería levantar, no quería salir a jugar con mis amigos, ni comer mi postre favorito, ni golosinas, ni regalos...nada, no quería nada.Hasta que llegó a mi corta vida una perrita pequeña que habían recogido una samigas y que sus padres mandaron a deshacerse de ella. Mi madre la recibió y me la regaló, luego yo ya estaba en pie, jugando y riendo como siempre.Lo que ocurrió después no lo contaré aún.Solo sé que hoy no quiero nada.Nada...
6.4.08
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